Desventuras citoplasmáticas en un mundo lleno de sinapsis

18 septiembre 2006

el viaje

¿Será el destino? ¿o sólo casualidad? Llevaba desde hace unos meses planeando un viaje a Málaga: a esa ciudad que tanto me gusta, para mediados de septiembre y de paso ver a Mandarina. Por diversas causas y desde hace unas semanas lo tuve que descartar definitivamente. Bueno, mejor dicho, dejarlo para el próximo año.

El día antes del día que supuestamente me hubiera ido de viaje, recibo una llamada de Mandarina diciéndome que está en Madrid porque tenía unos días de vacaciones pero que se tiene que ir a Málaga inmediatamente. La cuestión es que por ciertos motivos, que obviaré, necesitaba que alguien le acompañara en este trayecto en coche y la gente más cercana le estaba fallando. Era muy importante para Mandarina, por lo que no me pude negar, independientemente de que yo estuviera deseando volver a la Costa del Sol.

Así que el mismo día que pensaba irme a ese viaje a Málaga que no podría hacer, estaba de camino a la Costa del Sol con la persona a la que quería ir a ver. ¿Será el destino? ¿o sólo casualidad?.

No estuve en Málaga ni 24 horas, pero los 75 minutos que estuve en la playa fueron suficientes para que tantas horas de ida y venida merecieran la pena. Hasta pronto.