Desventuras citoplasmáticas en un mundo lleno de sinapsis

24 junio 2006

la chica del bus

Desde que llevo destinado en mi última plaza dentro de Eyes Cat Industries, ya un año, coincido casi todos los días en mi trayecto de vuelta a casa con una muchacha: la chica del bus. No sé como se llama, pero la bautizaré virtualmente como Harold. Esta muchacha es vecina de curro pero sólo coincidimos a la vuelta a casa en el metro y posteriormente en el bus, se baja alguna parada después.

La verdad es que la chica me resulta atractiva, no es que tenga los rasgos que más me pueden gustar en una chica, incluso a veces me resultan peculiares, pero tiene atractivo. Además luce una ropa que le sienta de escándalo a su cuerpo, vaqueros ajustados y camisetas que dejan ver los hombros y su piel morena. Vamos... que está para mojar....

La primera vez que vi a Harold, cerca del curro, me llamó la atención, como muchas otras chicas jajaja, pero la cara se me quedaría impresionada en la retina. Fue unos días después, cuando yendo en el autobús, acercándose ya mi parada, me levanté y fui caminando por el autobús. De repente, por el rabillo del ojo me viene una imagen de una cara que mi cerebro identifica como conocida, pero nada más por el momento. Eso me hace inmeditamente vover la cabeza y allí estaba, mirándonos los dos fijamente. No fueron más de tres segundos los que mantení la mirada fija en sus ojos, pero a mi me parecieron tres minutos por la intensidad de esa mirada.

Desde ese momento la relación que tenemos es... que no tenemos ninguna, simples viajeros. Es verdad que mostramos cierta indiferencia entre ambos, pero cada uno de los dos sabemos en todo momento dónde está el otro. En muchas ocasiones no es difícil porque nos sentamos al lado o frente a frente. Será la rutina de cada uno.

22 junio 2006

el incio

Entiendo que esta primera entrada debe ser una presentación del blog y de mi mismo.

Primero decir que mi nombre de pila no es Astrocito, gracias a Dios mis padres eligieron otro mucho más común. Pero astrocito sí es mi sobrenombre en esto del mundo virtual. Qué mejor nombre para la red de redes que una célula de la red nerviosa y tan graciosa como el astrocito. ¿Cómo? ¿Que no os parecen graciosos los astrocitos? Lo entiendo..., disculpad... es el humor científico.

Por cierto, entiéndase la expresión "gracias a Dios" como una frase hecha. La verdad es que Dios y yo no nos llevamos muy bien. Será que aún no hemos tenido la oportunidad de quedar para ir de tapas.

Trataré de contar mis desventuras de una forma divertida, bueno, creo que soy demasiado optimista. Me conformaré con que sean entretenidas... dejemosló en leibles. La causa no es que se me dé mal escribir, sino que tengo una vida terriblemente aburrida, en la cual no pasa absolutamente nada excitante. Los más emocionante que hago últimamente es enfrentarme con la gente por coger sitio en el metro cuando vuelvo de trabajar de las prestigiosas Eyes Cat Industries.

Así que previsor que es uno... he decidio incluir unas corresponsalías muy entretenidas a las que me he enganchado porque puedo leer lo que yo no puedo escribir. Pilimindrina desde Kiwilandia (léase Nueva Zelanda) y otro corresponsal desde Londres.

Ya os contaré más cosas. Espero que todos los días os pueda contar algo, a modo de diario pero incluyendo capítulos del pasado que me han sucedido y que tienen su incidencia en el presente.