Desventuras citoplasmáticas en un mundo lleno de sinapsis

27 julio 2006

la despedida II

No es la continuación del post anterior, sino otra lamentable ida: un compañero de trabajo que se va al sur. Fuimos a cenar todos los compañeros y luego a tomar algo. Era la primera vez que salíamos con las chicas nuevas: Ginebra y Campanilla. Los chicos estábamos en cierto modo ansiosos de que esto sucediera para..., en realidad para nada. Cosas de chicos. Yo además a estas alturas ya me he desenamorado de Ginebra ¡Tiempo record, señoras y señores! Mientras estábamos en un local de copas y sonando música a ratos pasable, en un instante cualquiera fueron formándose parejitas de baile. Así hasta que nos quedamos Ginebra, Jovi y yo sin emparejar. Creía que me moría; con lo mal que bailo (eso no me importa, pero lo pies de mis compañeras sí) sólo pensaba en que alguna, léase Ginebra, se me acercara para bailar, menos mal que no sucedió... aunque en realidad si hubiera sucedido tampoco me hubiera disgustado, jeje. ¿Y si se hubiera puesto Ginebra a bailar con Jovi? Yo ahí solo, snif, snif... Bueno, tranquilidad, que a estas alturas no me preocupan esas cosas, pero algo debía contar. Aunque estuvimos hasta las 4 de la madrugada no pasó nada emocionante.

Hasta pronto compi, espero que para septiembre podamos ir a verte y nos invites a unas cañas.